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Claudio Lauria

Claudio Lauria

El cine en tiempos de pandemia

Parece ser que todo ha empezado en Wuhan, pero no es cierto.
Permítanme demoler todas y cada una de las teorías conspiranoicas y, a modo de reflexión, decirles que el comienzo de ésta y anteriores pandemias que nos vienen azotando, que todos los procesos que se están llevando por delante la vida en el mundo, empezó aquel día que la especie humana decidió “confinar” al resto de los seres vivos del Planeta.

Desde entonces hasta el presente, los seres “racionales” hemos hecho un sinfín de atrocidades en nuestro voraz afán de consumo y poder, maltratando e incluso industrializando a nuestra biodiversidad.

Resulta increíble de comprender, es casi proporcional: cuanto más desarrollamos y aprendemos con nuestras ciencias y tecnologías, menos empatía hacia nuestros hermanos no humanos.
Hace muchos años que se ha disparado la alerta, es urgente “repensar” la manera de relacionarnos con la Naturaleza y con nosotros mismos.
 El cambio climático está a un instante de ser irreversible, miles de especies se extinguen, los océanos y mares están al borde del colapso.
Creen que sólo la ciencia será capaz de encontrar una vacuna que detenga esta avalancha?
Que haremos cuando los miles de patógenos que se encuentran atrapados debajo de los hielos, sean liberados a causa del deshielo?
De verdad creen que con una vacuna todo volverá a ser como antes?

Sino escuchamos los mensajes, sino detenemos esta velocidad a la nada, sino desaceleramos este proceso autodestructivo e ignorante, sino respetamos la biodiversidad y dejamos de pensar a corto plazo, la Naturaleza, siempre sabia, que va muchos pasos por delante, que tiene todo el tiempo y no nos necesita, nos parará en seco y ya no habrá tiempo para los humanos.
No hay mejor vacuna que hacer uso de nuestro privilegio como especie racional y, a la par, recuperar ese sentido que también se extingue en nosotros como a las especies que aniquilamos: la empatía.
Hace casi tres décadas, cuando comencé este Festival tenía (y tengo) el convencimiento que la sólo la cultura, la educación, el conocimiento y, por sobre todas la cosas, el amor por la vida, son nuestros mejores Arcas de Noé.
Disfruten del Festival, estas películas, no son más que un espejo donde mirarnos!